El veto migratorio de Trump en 5 puntos

El 27 de enero el Presidente de los Estados Unidos de América hizo indignar al mundo –una vez más, y no por última vez- al ordenar una prohibición temporal a refugiados y ciudadanos de siete países que impedía que pudieran entrar en territorio estadounidense bajo la premisa de que, por ser musulmanes, ponían en riesgo la seguridad del país que gobierna.

Esta orden fue echada para atrás en cuestión de días. Pero a tan sólo unos meses, el veto migratorio de Trump revive: mientras la Corte Suprema decide si la aprueba o no, éste podrá ser aplicado parcialmente contra seis países.

Si no te queda claro qué es lo que implica, te resumimos el asunto en 5 sencillos puntos.

 

#1 El veto migratorio de Trump resumido en un Tweet

Para fines prácticos, va en 140 caracteres:

 

“Por seguridad nacional, ciudadanos de 6 países están vetados de EEUU a menos que demuestren tener relación familiar con un norteamericano.”

 

Básicamente en esto se resume la decisión de la Suprema Corte de Estados Unidos que, todavía negándose a aceptar por completo la orden de Donald Trump, aprobó que de aquí a octubre sean exentas del veto todas las personas de esos países que puedan comprobar que tienen relaciones familiares o cercanas que justifiquen su entrada al país norteamericano.

Así, aunque la Corte reconoce que usar a la seguridad nacional como argumento para esta medida es insuficiente e inválido, esto es una victoria para Trump, quien en un comunicado reafirmó: “Como presidente, no puedo permitir la entrada a nuestro país de gente que quiere hacernos daño”.

 

#2 Los países vetados

Según el argumento de Trump, los ciudadanos de países musulmanes que entran a Estados Unidos son el principal enemigo de la seguridad de la nación. Bajo esa premisa, los seis países que estarán con veto parcial en la frontera de Estados Unidos son de poblaciones mayoritariamente musulmanas:

  • Irán
  • Libia
  • Somalia
  • Sudán
  • Siria
  • Yemen

 

#3 Y los musulmanes… ¿qué culpa tienen?

Las palabras literales de Trump fueron: “No queremos que entren extremistas islamistas. No queremos musulmanes radicales. No los queremos aquí”. Para algunos, el presidente norteamericano tiene un punto: en efecto, los islamistas y musulmanes radicales han sido protagonistas de actos terroristas en el mundo, pero el veto migratorio afecta a TODOS los musulmanes de esos países, y aplicar una medida como ésta confirma un argumento discriminatorio casi tan absurdo como pensar que, por ser mexicanos, todos los mexicanos somos narcotraficantes. O mariachis.

Pero hay dos puntos importantes que aclarar en este tema:

-Primero: Aunque, en efecto, los países vetados sean en su mayoría musulmanes, gran parte de los refugiados que piden asilo en Estados Unidos NO practican la religión Islámica, sino la cristiana:

  • De los refugiados iraníes que EEUU recibió entre 2001 y 2006, 51% eran cristianos

-Segundo: Incluso cuando TODOS los que piden entrar a Estados Unidos fueran musulmanes, esto también implica discriminación porque, como ya dijimos antes, ser musulmán o pertenecer a un país mayoritariamente musulmán no te convierte en terrorista.

  • De hecho, de los 12 atentados ocurridos después del 9-11 (2001), NINGUNO fue ejecutado por alguno de los países que están vetados.
  • En cambio, Arabia Saudita, Egipto o Paquistán sí son países de origen de los terroristas que han atacado Estados Unidos en los últimos años… y no están vetados.

 

#4 Los más afectados: refugiados

Va una precisión sobre el tema: el veto migratorio de Trump es de 90 días para ciudadanos de seis países por visitas normales, y de 120 días para refugiados de los países en cuestión, siendo este último tema, quizá, el que más atenta contra el progreso y resolución de la crisis humanitaria que hoy vive el mundo: la orden ejecutiva de Trump le pone tope al número de refugiados que el país puede recibir. Lo cerró en 50 mil: menos de la mitad de lo que Obama había prometido que el país recibiría (110 mil), y menos también que los refugiados que recibieron el año pasado (casi 85 mil).

Lo peor: los países que vetó no sólo son los que tienen más musulmanes (y terroristas, según las ideas erróneas de Donald Trump). También son los países de los que más refugiados han salido hacia tierras norteamericanas para buscar asilo: según datos del Centro de Procesamiento de Refugiados, estos países son los más afectados por conflictos, sólo después de Myanmar.

Tomando en cuenta que el mundo se encuentra en una de las peores crisis humanitarias de toda la humanidad, el veto migratorio de Trump ofende no sólo por el prejuicio que hay implícito en él, sino por la incongruencia entre los caprichos de un hombre y las necesidades de la humanidad.

 

#5 ¿En serio tiene Trump autoridad para tomar decisiones así?

Sí, sí tiene. El veto migratorio de Trump es una Orden Ejecutiva, y aunque éstas pueden ser rechazadas por el Congreso, el Presidente puede hacerlas. Además, en Estados Unidos el Presidente tiene autoridad para manejar la política de inmigración y las relaciones exteriores. Y, bajo ese argumento, Donald Trump no está rompiendo ninguna regla.

El asunto aquí es de sentido común: El Congreso tiene de aquí a octubre para encontrar la forma legal de comprobar que esta medida es discriminatoria, que atenta contra los derechos humanos de libertad, movilidad y seguridad de las personas y que, en efecto, no protege de ninguna manera a Estados Unidos del terrorismo: por el contrario, pone al país en el ojo de todo el mundo como un territorio intolerante, racista y dispuesto a declararle la guerra a quienquiera que se le ponga enfrente.

 

Y hacer que tu país sea visto por el mundo de ese modo… eso sí atenta contra la seguridad de tu país: no sólo al exterior, sino desde sus entrañas.

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